Uno de los grandes movimientos empresariales de las últimas semanas ha sido la salida de BlackRock del capital de Naturgy, de la que informa Gabriel Trindade. Nuestro viajante de comercio se ha desprendido del 11,4% que le quedaba por 2.800 millones de euros, en una operación que ha aprovechado Criteria para comprar un 2,5% y alcanzar el 28% del capital. La empresa queda ahora con tres grandes socios: Criteria, el fondo australiano IFM con un 15% y la alianza entre el fondo estadounidense CVC y los March, con otro 18%. La marcha de BlackRock deja dos asientos vacantes en el consejo que habrá que ocupar.
Quién es BlackRock. Por si no lo sabían, es la mayor gestora de activos del mundo, ya saben, del dinero de los demás, ya sean ahorros para la pensión, inversiones particulares o grandes fortunas.
[ETFs de iShares, gestionados por BlackRock, son de las opciones más populares para invertir debido a su liquidez y bajos costes. ]
https://www.etoro.com/markets/IAU/feed/
BlackRock tiene una idea muy precisa acerca de cómo funciona el mundo. Ha colocado en sus viajes financieros a lo largo y ancho del planeta 14 billones de dólares en acciones de cotizadas, deuda estatal, bonos corporativos o empresas de capital privado. Si BlackRock fuera un país, sería el tercero más rico del mundo. Fundado en 1988, lo dirige Larry Fink, copresidente de paso del Foro de Davos y ya que estamos el financiero más influente del planeta. | | | | La huella en España. No demasiados periodistas han hablado con el responsable de BlackRock en España, Luis Megías. Gabriel Trindade y Piergiorgio Sandri sí lo han hecho. Aquí cuentan que la firma tiene metidos 93.000 millones de euros en el país, casi 60.000 de ellos en empresas cotizadas del Ibex. Es el primer accionista del Santander y del BBVA y del Sabadell, y también de Repsol, señala aquí Pilar Blázquez. Es también un inversor relevante en Iberdrola, Telefónica, ACS, Aena, Ferrovial, Acciona, Enagás, Redeia, Amadeus, Cellnex, Colonial, Fluidra, Grifols, Merlin y Solaria. Si BlackRock te pone dinero, estás bendecido. ¿Su modus operandi?: comprar entre el 5% y el 10% de las empresas a modo de inversión financiera, sin dar la lata ni mostrar aspiraciones políticas ni entrar en el consejo de administración. El señor Piedra Negra, el accionista ideal.
Naturgy se había convertido en una excepción. La presencia del viajante de comercio en la primera gasista y tercera eléctrica española viene un poco de rebote. Hace dos años BlackRock compró el fondo de inversión GIP, que desde el 2016 contaba con un 20% de Naturgy y con presencia en el consejo. Dos elementos que no encajan con el estilo BlackRock, que viaja con una sonrisa, ligero de peso, sin buscar broncas ni asumir responsabilidades. En su momento, GIP había entrado en la empresa adquiriendo un 10% a Repsol y otro 10% a Criteria, como parte de una amplia reordenación accionarial.
Una empresa de pactos arbitrada por Criteria... Desde los años noventa, eso ha sido Naturgy, bueno, por entonces Gas Natural. Primero, entre 1990 y 2016, La Caixa y Repsol controlaron la empresa con un 30% del capital cada uno. Un dominio explicitado en el pacto parasocial del 2000. Hubo incluso en aquellos tiempos intentos de fusionar la compañía con Repsol. Luego, en el 2016, se produjo la entrada de GIP en Naturgy con un 20% y, tiempo después, en el 2018, la de CVC y los March, con otro 20%. Fue el momento de la salida definitiva de Repsol del capital. Y también la ocasión para que Criteria firmara un nuevo pacto parasocial con los fondos, en el que quedaba arrinconado el australiano IFM, que había ido escalando en el accionariado sin pedir permiso. Con la salida de GIP y con IFM ya integrado en el consejo, la empresa debe ahora reordenar el reparto de poder. Para entender los siguientes pasos es necesario leer esto de Manel Pérez.
...y con vida corporativa propia. Tanta triangulación accionarial no ha impedido a Naturgy desplegar una agenda propia. Al revés, gracias a sus accionistas comprometidos siempre se ha situado del lado comprador, sin temor a una opa hostil. Acuérdense de aquella opa lanzada en el 2005 sobre Endesa en la que el por entonces presidente Salvador Gabarró hablaba de poner una semilla para gestar al cabo de unos meses una nueva criatura, a lo que su contraparte, Manuel Pizarro, respondía rechazando la coyunda. Qué lejos están aquellas metáforas tan sexualizadas del lenguaje comedido de Carlos Torres en la opa del BBVA sobre el Sabadell. Por cierto, aunque no venga a cuento, Pizarro siempre ha rechazado que él fuese el inventor de la expresión "antes alemana que catalana". De forma apócrifa se cita a Esperanza Aguirre y Miguel Arias Cañete como autores del despropósito. Y acuérdense también de que en el 2008, tras la opa, Gas Natural le compró el 45% de Unión Fenosa a ACS, lo que alumbró el nombre de Gas Natural Fenosa y, una década después, el de Naturgy.
| | | | La salida de los fondos y la vía Taqa. De vuelta a lo más reciente, la marcha de nuestro viajante BlackRock en busca de otros destinos comerciales llevaba tiempo fraguándose. Tanto GIP como CVC no querían quedar atrapados en el capital de Naturgy, y por eso la empresa ha ido facilitándoles las salidas. Una de ellas fue el plan de recompra de acciones a los propios accionistas. Mientras, Criteria no ha dejado de velar por la gobernanza y llegó a negociar la entrada del grupo de Abu Dabi Taqa como gran reemplazo de los fondos. Las discrepancias en torno al reparto de poder y la necesidad de embridar a los árabes en una empresa de alto valor estratégico desbarataron las conversaciones. De poco sirvió la insistencia de Borja Prado, expresidente de Endesa y en esta ocasión representante de los emiratíes, de quien habla aquí Manel Pérez. Habría sido el tercer pacto parasocial, tras el de Repsol y el de las firmas americanas.
¿Temor a los activistas? Mientras Naturgy recompone estos días el consejo tras la salida de BlackRock, se repiten los comentarios acerca del riesgo que de puedan colarse inversores activistas en el capital. Inversores que tomen una porción del capital y que, pese a no entrar en el consejo, intenten imponer medidas concretas a Criteria. De estas prácticas tan anglosajonas hay poca experiencia en España, más allá de las maniobras de Chris Hohn pidiendo un relevo en Cellnex o reclamando en Aena tanto un plan medioambiental como el rechazo a cualquier cesión de la gestión de El Prat a la Generalitat, de lo que ha escrito Maite Gutiérrez. Fernando H. Valls recoge el caso más reciente de activismo, el del fondo Third Point en Indra, partidario de una fusión con Escribano.
La desblackrockización de una empresa muy estratégica. De Naturgy también puede decirse que es una las empresas más estratégicas de España, a la altura de Telefónica en las telecomunicaciones o de Indra en la defensa. Es la que tiene la llave del gas. Estos días su importancia está quedando bastante clara con la escalada de los precios de los hidrocarburos a consecuencia de la guerra en Irán. Naturgy gestiona los contratos de suministro de gas desde Estados Unidos y, al menos hasta el 2027, desde Rusia, además del más estratégico de todos, el del gasoducto Medgaz con Argelia.
Otros dos ejemplos de lo estratégica que es Naturgy.
Uno. El primero viaje de Pedro Sánchez tras el confinamiento de la pandemia fue a Argelia, para reforzar las relaciones con el país y renegociar el contrato del gas. En lo primero hubo que dar marcha atrás entre represalias de Marruecos. En lo segundo, España ha ido reduciendo el abastecimiento desde Argelia en favor de más llegada de gas estadounidense. Francisco Reynés, presidente de Naturgy, viajaba en el avión con el presidente del Gobierno, junto a otros empresarios. Por cierto, Sonatrach, la empresa estatal argelina, tiene un 3,8% de Naturgy asociado precisamente a los sensibles contratos entre España y Argelia. Son relaciones a largo plazo, como comentaba aquí Reynés a Elisenda Vallejo y Manel Pérez en aquellos meses tan pospandémicos.
Dos. La operación Géminis. En el 2022, muy poco antes de que Rusia invadiese Ucrania, Naturgy propuso una gran escisión de su negocio. Por un lado los activos regulados y por otro, los liberalizados. El plan fracasó por una mezcla de elementos como la inestabilidad de los mercados o la falta de convencimiento entre todos los accionistas, pero también por las reticencias del Gobierno y su ministra Teresa Ribera, que temían desatornillar una empresa de alto valor estratégico. Naturgy no se trocea.
A propósito de la guerra y sus derivadas, BlackRock también tiene su importancia. El poder blando de esta gestora tan viajera forma parte de las piezas del nuevo desorden mundial. Cuando Trump amenaza a España, no solo cunde la preocupación entre los exportadores de vino, sino también entre grandes empresas con intereses en Estados Unidos. En sentido contrario, BlackRock es el primer inversor estadounidense en España, aunque sea a través de los delgados hilos financieros de las finanzas. No es Microsoft ni Amazon, pero si el Ibex va bien, los jubilados americanos también van bien. Añádanse por cierto otras grandes inversiones financieras estadounidenses en cotizadas españolas a través de Vanguard, Citi, Goldman Sachs o JPMorgan, o las de fondos de capital riesgo como KKR, Cinven, Bain, Blackstone o Carlyle en grandes grupos no cotizados como Moeve, ITP, Idealista, Cirsa o Codorníu. Por cierto, aquí Manel Pérez comenta que Carlyle sigue buscando comprador para su 68% en el fabricante de cava.
| | | | También hay relaciones más concretas con empresas españolas. En este ancho mundo de apretones de manos que tanto gustan a los viajantes, ACS se ha aliado con BlackRock para financiar la milmillonaria carrera de inversiones en Estados Unidos en centros de datos para dar soporte a este nuevo dios digital llamado IA. La constructora, que tiene a Florentino Pérez y a Criteria como principales accionistas, es uno de los mayores contratistas de los centros de datos de Meta en Estados Unidos. A eso se suma el papel de BlackRock en la opa del BBVA sobre el Sabadell. ¿Se acuerdan? El viajante americano era el primer accionista de ambos bancos y se mostró favor de la operación. Como también lo hizo el inversor mexicano David Martínez Guzmán. Aquello era el acabose para Josep Oliu y César González-Bueno, hasta que los minoritarios dieron la campanada y frustraron la opa para sorpresa de todos.
En fin, ¿acabará BlackRock perdiendo la cabeza como el protagonista de La muerte de un viajante? No llegará a ese extremo, aunque hace unos días conocimos una noticia inquietante. A nuestro comercial se le pinchó la rueda del coche. Nada grave, pero sí una advertencia. Uno de sus fondos, que gestiona más de 22.000 millones de euros en activos, suspendió los reembolsos a sus clientes. Había recibido tantas peticiones de retirada de aportaciones que tuvo que aplicar la cláusula para retenerlas. Una clara señal de dificultad. Y un aviso no tanto para BlackRock como para toda esta banca en la sombra de fondos de inversión sobre la que ya ha alertado el BCE. Desde el año pasado, se habla con insistencia en los mercados financieros de Estados Unidos de las "cucarachas", en alusión a las entidades en dificultades, sobre todo asociadas al crédito subprime. La expresión la acuñó Jamie Dimon, consejero delegado de JPMorgan: "Cuando ves una cucaracha, probablemente habrá más". Hace unos días, la presidenta del Santander, Ana Botín, prefería hablar de medusas [ref. reciente quiebra de MSF]. Cuando uno se baña en el mar, tiene que calibrar el riesgo de que una le pique.
| | | otras noticias de la semana | | | | · Mercadona y la homogeneización fiscal. "No es justo que una cajera pague más impuestos en Valencia que en Madrid" fue una de las frases más destacadas del presidente del grupo de alimentación, Juan Roig, al presentar los resultados anuales. Mercadona ganó 1.729 millones un 25% más, e ingresó 41.900 millones de euros, un 8% más, informan Neus Navarro y Salvador Enguix.
· Beneficio récord de Inditex. El gigante de la moda ganó 6.220 millones, un 6% más, el año pasado y descarta por ahora impactos relevantes por la crisis de Irán, informa Maite Gutiérrez. El holding de Zara roza los 40.000 millones de euros de facturación y anuncia inversiones de 2.300 millones para este año.
· Nuevo plan estratégico de Repsol. España y Portugal se convertirán en el destino prioritario de los 10.000 millones de inversiones de la compañía hasta el 2028, informa Pilar Blázquez. La empresa también ha actualizado su plan estratégico, en el que eleva sus objetivos de reparto de beneficios un 7,8% en 2026 y una media del 6% hasta el 2028.
· Nueva ofensiva eléctrica de Renault. El grupo lanzará 36 modelos hasta 2030 para crecer fuera de Europa e impulsar este tipo de propulsiones, informa Noemi Navas. La fábrica de Palencia se está preparando para recibir la nueva plataforma de vehículos eléctricos, aunque la asignación está pendiente de la firma del convenio colectivo. la VANGUARDIA, Iñaki de las Heras, 03/2026
|
| |
|
Comentarios
Publicar un comentario